Yoga Restaurativo
- María Eugenia Momblan

- hace 3 días
- 4 min de lectura
El yoga restaurativo es una práctica suave y terapéutica que busca relajar profundamente el cuerpo y la mente mediante posturas sostenidas con apoyos.
Yoga restaurativo: descubre qué es y para qué sirve.
Diferencias entre yoga restaurativo y yin yoga
El Yin yoga activa el cambio de los músculos de tu cuerpo a través de los tejidos conectivos. Se basa en estirar y aplicar un estrés suave a ciertos tejidos. Practicarlo regularmente te ayudará a «engrasar» las articulaciones, relajar el cuerpo y complementar tus prácticas más activas (hatha, vinyasa, ashtanga). En ambas prácticas se utilizan soportes o accesorios; sin embargo, con objetivos bastante distintos: en yin yoga ayudan a alinear mejor el cuerpo, profundizar en la postura o evitar profundizar mucho en el estiramiento.
En yoga restaurativo los soportes se usan para reposar completamente el cuerpo. Normalmente, es posible que en este tipo de yoga uses muchos más apoyos que con yin yoga. Estos pueden ser cinturones, mantas, bloques, bólsters, cojines…

Las posturas se suelen mantener de 3 a 5 minutos, aproximadamente; a veces incluso 8 minutos si tu nivel es más avanzado. En clases de yoga restaurativo, estas se suelen mantener de 5 a 10 minutos.
Objetivo
Como te he adelantado más arriba, en la práctica de yin yoga se estira activamente, mientras que en yoga restaurativo el objetivo es dejarse llevar por un estiramiento pasivo, sin actividad.
Lo que sí está claro es que ambos son el equilibrio perfecto para tu día a día y un buen complemento de las prácticas más dinámicas, como es yang yoga.
Son dos tipos de yoga que te ayudan a conectar y a sentir. En vez de activarte y energizarte mediante vinyasas de posturas, acompasando respiración y movimiento, ambos te ayudan a ser consciente. Al instante, notas las sensaciones que te producen y la energía que genera.
En qué consiste
Es una técnica muy distinta a los tipos de yoga convencionales: el objetivo es reducir la velocidad y abrir el cuerpo y la mente a través del estiramiento pasivo.
En una sesión se hacen pocas posturas (5 o 6) manteniéndolas durante un espacio de tiempo de entre 5 y 15 minutos. Durante este tiempo, los músculos se van relajando profundamente. Si lo has probado, habrás comprobado que se produce una sensación completamente diferente a las de otras clases de yoga. Se puede decir que hay 2 estilos de yoga restaurativo:
Activo: se basa en movimientos suaves controlando la respiración, casi como si fuera una meditación.
Pasivo: basado en posturas sin movimiento, fijas y estables; es decir, que todo el tiempo permaneces en el suelo. Hace uso de apoyos como bloques, cinturones, cojines, etc. para poder mantener la asana y un buen alineamiento del cuerpo.
En el yoga restaurativo se busca coordinar el cuerpo con la mente mediante el movimiento consciente del mismo. Con ello se consigue relajarse y ralentizar la respiración, lo cual provoca que el flujo de pensamientos disminuya también.
Como he comentado al principio, es apto para todos, sobre todo para aquellas personas que sufren algún dolor físico o psicológico, aunque es igualmente recomendable para personas que simplemente quieran relajarse y descansar.
¿Qué puedo esperar de las clases de yoga restaurativo?
Tiene como objetivo final relajarse tanto física como mental, aunque con esto no quiero decir que no tenga sus dificultades: mantener tanto tiempo las posturas puede llegar a ser inquietante (al igual que en el yin yoga). Cuanto más quieto estás, más más consciente eres de tus pensamientos, lo cual, sobre todo al principio, puede generar cierta incomodidad en la práctica.
Las clases son sesiones tranquilas y relajadas, donde se pone música muy relajante. Se comienza con una pequeña meditación guiada por el profesor y continúa con movimientos suaves para ir poco a poco calentando el cuerpo.
Después, el profesor te irá guiando en cada una de las posturas haciendo los ajustes necesarios. Con la práctica, podrás ir explorando otras posturas para adaptarlo tú mismo a tu estilo.
Tiene como objetivo final relajarsebjetivo final relajarse tanto física como mental, aunque con esto no quiero decir que no tenga sus dificultades: mantener tanto tiempo las posturas puede llegar a ser inquietante (al igual que en el yin yoga). Cuanto más quieto estás, más más consciente eres de tus pensamientos, lo cual, sobre todo al principio, puede generar cierta incomodidad en la práctica.
Las clases son sesiones tranquilas y relajadas, donde se ponen canciones muy relajantes. Se comienza con una pequeña meditación guiada por el profesor y continúa con movimientos suaves para ir poco a poco calentando el cuerpo.
Después, el profesor te irá guiando en cada una de las posturas haciendo los ajustes
Yoga restaurativo beneficios
Al contrario de lo que suele pasar con otros estilos de yoga o posturas, los beneficios que aporta el yoga restaurativo se perciben desde la primera práctica.
El gran beneficio del yoga restaurativo es la relajación profunda. Con ella, el cuerpo se va relajando por niveles, ayudándonos de soportes para no forzar en ningún momento y llegar así al tejido más profundo, aliviando la tensión acumulada.
Aunque hay diferentes estilos de yoga, si lo que buscas es desconectar y relajarte, este es la opción ideal.
¿Quieres probar una sesión de yoga reparador?
Agenda una sesión conmigo, la primera clase 10€



Comentarios